El frío aire de Helsinki fue el escenario de una semana de escalada al rojo vivo. Del 28 de julio al 3 de agosto, el Campeonato Mundial Juvenil de la IFSC no solo coronó a una nueva generación de campeones, sino que nos ofreció un vistazo privilegiado al futuro de este deporte. Fue una crónica de dominio absoluto, de finales decididos por un suspiro y del nacimiento de leyendas.
Día 1-2: La Calma Antes de la Tormenta
Los primeros días en las sedes del Helsingin Kiipeilykeskus y la KiipeilyAreena Ristikko vieron a más de 600 atletas de todo el mundo enfrentarse a las rondas clasificatorias. Con el nuevo formato de dos categorías (Sub-17 y Sub-19), la densidad de talento era palpable. Cada movimiento era una declaración de intenciones, una lucha por ganarse un puesto bajo los focos de las finales.
Día 3-4: Búlder, el Imperio del Sol Naciente
La competición de búlder fue una cátedra impartida por el equipo japonés. En la categoría masculina Sub-19, Yamada Kodai ofreció una actuación imperial, siendo el único atleta capaz de resolver los cuatro complejos problemas de la final. Su victoria fue una demostración de poder y precisión.
Pero la historia más grande se escribió en la categoría Sub-17. El mundo fue testigo de la primera mitad del recital de Hamada Ryusei. El joven prodigio japonés se colgó el oro con una actuación casi perfecta, liderando un barrido histórico de Japón, que se apoderó del podio completo con Saiki Taketo (plata) y Koyama Soran (bronce). En medio de este dominio, la estadounidense Lucy Duncan se abrió paso con una escalada espectacular para ganar una plata histórica para su país, mientras su compatriota Landers Gaydosh, en su debut internacional, se plantaba en la final, demostrando que Norteamérica viene pisando fuerte.
Día 5: Dificultad y la Tiranía de los Desempates
Las finales de dificultad fueron un thriller psicológico. En Sub-19, la española Geila Macià Martín, curtida en Copas del Mundo senior, usó su experiencia para llevarse el oro con una escalada táctica impecable. La final masculina, sin embargo, fue un drama: los tres medallistas, Kurashiki Manato (Japón), Lukas Mokrolusky (República Checa) y Nagamori Hareru (Japón), cayeron exactamente en el mismo punto de la vía. El podio se decidió por los resultados de la semifinal, un recordatorio brutal de que en la élite no hay margen para el error.
Pero el protagonista indiscutible del día fue, una vez más, Hamada Ryusei. Con una calma y una resistencia impropias de su edad, el japonés se adjudicó su segunda medalla de oro de la semana. Su doblete en las disciplinas técnicas más exigentes lo consagra no solo como el rey del campeonato, sino como el talento generacional más completo y prometedor del planeta.
Día 6-7: Velocidad, la Furia de Asia y la Sorpresa Europea
El cierre del campeonato con la disciplina de velocidad fue un espectáculo de potencia explosiva. China demostró su hegemonía con un triplete arrollador en el podio femenino Sub-19, una exhibición de la profundidad de su programa de entrenamiento.
Sin embargo, dos atletas se robaron el show. En la categoría masculina Sub-17, el chino Zhao Yicheng ofreció una de las actuaciones más dominantes jamás vistas. Ganó el oro registrando tiempos estratosféricos por debajo de los 5 segundos en cada una de sus carreras finales (4.85s en la final). No es un campeón, es un presagio de futuros récords del mundo. En el lado femenino, la estadounidense Evie Albrecht protagonizó una hazaña de fortaleza mental. Siendo la única no-china en las semifinales, derrotó a la presión y a sus rivales para colgarse el oro en una final de infarto, ganando por apenas tres centésimas de segundo.
El Sueño Latinoamericano en Helsinki
La delegación latinoamericana, con atletas de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México y Perú, luchó con garra en cada disciplina. Aunque en esta edición no se lograron pases a semifinales, la experiencia ganada es invaluable.
La selección mexicana tuvo una nutrida participación, demostrando el crecimiento del deporte en el país. En la categoría Sub-17 vimos a Rebeca Maya Rivera, Fernanda Vicente Bravo e Ivana Valentina Villegas Luna en búlder femenino, mientras que Santiago Herrero, Benjamin Idoyaga y Eloy Barragán Berny hicieron lo propio en la rama masculina. En dificultad, repitieron Herrero, Idoyaga, Rivera y Vicente Bravo, sumándose Santiago Conzuelo García y Maika Ruiz Haddad.
En la categoría Sub-19, México estuvo representado por Mariam de la Vega, Julia Nava y María José Estrada en búlder femenino, y por Iker Cobas, Noah Doan y Patricio Gabriel Piñeyro en masculino. En dificultad, compitieron Nava, Estrada, Doan y los hermanos Patricio y Carlo Nicolás Piñeyro. Finalmente, en velocidad, Pablo Rodríguez Muradas defendió los colores de México.
Junto a ellos, atletas como Alejo Suter (Argentina), que logró el puesto 31 en la general Sub-19, y Dante Caballero (Chile), demostraron que el nivel competitivo de la región está en constante ascenso. La participación en Helsinki no fue sobre medallas, sino sobre inversión a futuro. Fue sobre medir fuerzas con las potencias mundiales, absorber nuevos estilos de rutas y volver a casa con el conocimiento necesario para seguir cerrando la brecha. Cada atleta que compitió es un pionero que está construyendo el camino para las futuras generaciones de escaladores de la región.
La Antorcha Pasa a Arco: Cuna de Leyendas
Con el eco de las celebraciones en Helsinki aún resonando, el mundo de la escalada ya mira hacia el futuro. La próxima edición del Campeonato Mundial Juvenil en 2026 tendrá lugar en un escenario mítico, un lugar sagrado para este deporte: Arco, Italia.
Arco no es solo una ciudad, es la meca de la escalada en Europa. Considerada la cuna de la escalada deportiva moderna, sus imponentes paredes de caliza han sido el lienzo de incontables hazañas. Desde 1987, alberga el prestigioso Rock Master, una de las competiciones más antiguas y reverenciadas del mundo, un evento que ha ayudado a definir la historia de la escalada de competición.
Celebrar un mundial juvenil en Arco es conectar a la nueva generación con las raíces de su deporte. Es competir a la sombra de leyendas. El último mundial juvenil celebrado allí, en 2019, fue un presagio de lo que estaba por venir. En esas paredes vimos competir y ganar a jóvenes que hoy son estrellas mundiales. Vimos a una Oriane Bertone (Francia) dominar las categorías juveniles antes de convertirse en finalista olímpica. Vimos a una Ai Mori (Japón) demostrar el talento que la llevaría a ser campeona del mundo absoluta. Y vimos a un joven español llamado Alberto Ginés López colgarse una medalla, apenas dos años antes de tocar el cielo y convertirse en el primer campeón olímpico de la historia de la escalada.
Ese es el poder de Arco. En 2026, en el corazón de los Dolomitas, nacerán nuevas leyendas. El futuro ya está en camino.